domingo, 17 de noviembre de 2013

Bibliografia recomendada


Como ya he comentado en alguna que otra entrada al blog, en internet podemos encontrar una inmensa cantidad de información, pero puede que mucha de esta información este obsoleta o equivocada.
Para ello os voy a facilitar una serie de libros sobre RCP:



Guías ERC 2010

Guía de Cursos.Guía de Cursos RCP
Guía de Instructores de Soporte Vital Avanzado.Guía de Instructores de Soporte Vítal Avanzado

Guía de Resucitación Cardiopulmonar con Desfibrilador Externo Automático. GUÍAS DEL ERC, EDICIÓN 2010

Manual de Soporte Vítal Avanzado. GUÍAS DEL ERC EDICIÓN 2010




Manual de Soporte Vital Avanzado en Trauma.






Manual para la enseñanza de monitores en soporte vítal básico y desfibrilación externa semiautomática.






Guía de Soporte Vítal Básico.
Guia de Soporte Vital Básico.



 


Díptico Soporte Vital Avanzado
Díptico Soporte Vital Avanzado






Manual de Soporte Vital Inmediato. GUÍAS DEL ERC EDICIÓN 2010
Manual de Soporte Vital Inmediato

Soporte Vital Avanzado Pediátrico


  1. Ritmos no desfibrilables: asistolia, AESP 

• Administre adrenalina IV o IO (10 µg/kg) y repetir cada 3-5 minutos
• Identifique y trate cualquier causa reversible (4 H y 4 T)

Ritmos desfibrilables: FV /TV sin pulso

Desfibrile de inmediato (4 J/kg)
• Cargue el desfibrilador mientras otro reanimador continúa con las compresiones torácicas
• Una vez que el desfibrilador esté cargado, interrumpa las compresiones torácicas, asegúrese que ningún reanimador está en contacto con el paciente. Minimice el retraso entre la interrupción de las compresiones y la administración de la descarga eléctrica (retrasos tan breves como 5-10 segundos pueden reducir las posibilidades de que la descarga sea efectiva).
• Administre una descarga.
• Reinicie la RCP tan pronto como sea posible, sin reevaluar el ritmo cardiaco.
• Después de 2 minutos de RCP, compruebe brevemente el ritmo cardiaco en el monitor.
• Administre una segunda descarga (4 J/kg) si persiste la FV o la TV sin pulso.
• Siga con 2 minutos de RCP tan pronto como sea posible sin reevaluar el ritmo cardiaco.
• Interrumpa brevemente la RCP para comprobar el ritmo; si persiste la FV o TV sin pulso, administrar la tercera descarga a 4 J/kg.
• Después de la tercera descarga y tras haber reiniciado la RCP, administre adrenalina (10µg/kg) y amiodarona (5 mg/kg).
• Administre adrenalina de nuevo, cada dos ciclos de RCP-desfibrilación (es decir, cada 3-5 minutos, durante la RCP).
• Administre una segunda dosis de amiodarona (5 mg/kg) si persiste la FV o la TV sin pulso después de la quinta descarga eléctrica.

Algoritmo en taquicardias

Si el paciente está inestable
Si el paciente está inestable y deteriorándose clínicamente, con cualquiera de los signos y síntomas adversos causados por la taquicardia descritos anteriormente, hay que intentar inmediatamente una cardioversión sincronizada. En pacientes que, por lo demás, tienen corazones normales, es poco frecuente que presenten signos y síntomas graves si la frecuencia ventricular es < 150 latidos/min. Los pacientes con función cardiaca deteriorada o comorbilidad significativa pueden estar sintomáticos e inestables con frecuencias cardiacas más bajas. Si la cardioversión fracasa en restaurar el ritmo sinusal y el paciente sigue inestable, hay que administrar 300 mg de amiodarona por vía intravenosa en 10-20 minutos y reintentar la cardioversión eléctrica. La dosis de carga de amiodarona puede seguirse de una infusión de 900 mg en 24 horas.

Si el paciente está estable
Si el paciente con taquicardia está estable (sin signos o síntomas adversos) y no está deteriorándose, el tratamiento farmacológico es probablemente el apropiado. Las maniobras vagales pueden ser un tratamiento inicial apropiado para una taquicardia supraventricular


Algoritmo en bradicardia.

Se define como bradicardia la frecuencia cardiaca < 60 latidos min. Valoramos al paciente con bradicardia siguiendo la aproximación ABCDE. Se debe considerar la causa potencial de la bradicardia y buscar signos adversos. Tratar cualquier causa reversible de bradicardia identificada en la valoración inicial. Si se presentan signos adversos, hay que empezar a tratar la bradicardia. Los tratamientos iniciales son farmacológicos, reservando el marcapasos para los pacientes que no responden a los tratamientos farmacológicos o con factores de riesgo de asistolia.

Ritmos no desfibrilables (AESP y asistolia)

La actividad eléctrica sin pulso (AESP) se define como una parada cardiaca en presencia de actividad eléctrica que normalmente se asociaría con pulso palpable. La AESP está causada a menudo por condiciones reversibles, y puede ser tratada si esas condiciones son identificadas y corregidas. La supervivencia tras una parada cardiaca con asistolia o AESP es muy baja, a no ser que se pueda encontrar y tratar de forma efectiva una causa reversible.

Procedimiento:
Si el ritmo inicial monitorizado es AESP o asistolia, hay que comenzar RCP 30:2 y administrar 1 mg de adrenalina tan pronto como se consiga un acceso venoso. Si aparece asistolia, hay que comprobar, sin detener la RCP, que los electrodos están colocados correctamente. Una vez que se ha colocado una vía aérea avanzada, continuar las compresiones torácicas sin hacer pausas durante la ventilación.

Tras 2 minutos de RCP, revaluar el ritmo. Si la asistolia persiste, reanudar la RCP inmediatamente. Si se presenta un ritmo organizado, intentar palpar el pulso. Si no hay pulso (o si hay cualquier duda sobre la presencia de pulso), continuar la RCP. Administrar 1 mg de adrenalina (IV/IO) en cada ciclo alterno (aproximadamente cada 3-5 minutos) una vez se obtenga acceso venoso. Si hay pulso presente, comenzar cuidados postresucitación. Si durante la RCP se recuperan los signos de vida, comprobar el ritmo e intentar palpar el pulso.

Durante el tratamiento de la asistolia o AESP, tras un ciclo de 2 minutos de RCP, si el ritmo ha cambiado a FV, seguir el algoritmo para ritmos desfibrilables. De otro modo, continuar RCP y administrar adrenalina cada 3-5 minutos tras el fracaso en detectar pulso palpable. Si durante los 2 minutos de un ciclo de RCP se identifica FV en el monitor, completar el ciclo antes de analizar de nuevo el ritmo y desfibrilar si es apropiado – esta estrategia minimizará las interrupciones de las compresiones torácicas.

Soporte Vital Avanzado. Algoritmo

Aunque el algoritmo de SVA es aplicable a todas las paradas cardíacas, en la parada cardíaca causado por circunstancias especiales pueden estar indicadas intervenciones adicionales. Las intervenciones que contribuyen a mejorar la supervivencia tras la parada cardíaca son: Soporte Vital Básico (SVB) rápido y efectivo por testigos, compresiones torácicas ininterrumpidas de alta calidad y desfibrilación precoz para FV/TV. 

Se ha demostrado que la utilización de adrenalina aumenta la RCE, pero no se ha demostrado que ningún fármaco de resucitación, ni intervención avanzada de vía aérea alguna, aumenten la supervivencia al alta hospitalaria tras la parada cardiaca. Así pues, aunque los fármacos y las vías aéreas avanzadas todavía se incluyen entre las intervenciones de SVA, son de importancia secundaria respecto a la desfibrilación precoz y a las compresiones torácicas ininterrumpidas de alta calidad. Al igual que en Guías previas, el algoritmo de SVA distingue entre ritmos desfibrilables y no desfibrilables.

En líneas generales, todos los ciclos son similares, llevando a cabo un total de 2 minutos de RCP antes de valorar el ritmo y, cuando esté indicado, palpar el pulso. Se administra 1 mg de adrenalina cada 3-5 minutos hasta que se consigue la RCE – el momento para la dosis inicial de adrenalina se describe más abajo.


Soporte Vital Avanzado. Prevención

Prevención de la parada cardiaca intrahospitalaria 

El reconocimiento precoz del paciente que está deteriorándose y la prevención de la parada cardiaca es el primer eslabón de la cadena de supervivencia. Una vez que ocurre la parada cardiaca, menos del 20% de los pacientes que sufren una parada cardiaca intrahospitalaria sobrevivirán para volver a casa. La prevención de la parada cardiaca intrahospitalaria requiere formación del personal, monitorización de los pacientes, reconocimiento del deterioro del paciente, un sistema para pedir ayuda y una respuesta eficaz.

El problema 

La parada cardiaca en los pacientes que están en áreas de planta sin monitorización usualmente no es un evento súbito impredecible, ni es generalmente causada por una enfermedad cardiaca primaria. Estos pacientes a menudo tienen un deterioro fisiológico lento y progresivo, con presencia de hipoxemia e hipotensión que pasan desapercibidas para el personal, o son reconocidas pero pobremente tratadas. Muchos de estos pacientes tienen paradas no monitorizadas y el ritmo cardiaco subyacente de la parada cardiaca es generalmente no desfibrilable; la supervivencia al alta hospitalaria es pobre.

Formación en cuidados agudos 

La formación del personal es una parte esencial de la implementación de un sistema para prevenir la parada cardiaca. En un estudio australiano, virtualmente toda la mejora en la tasa de parada cardiaca intrahospitalaria ocurrió durante la fase de formación de la implementación de un sistema de equipo de emergencias médicas (EEM).

Monitorización y reconocimiento del paciente crítico 

Para ayudar a la detección precoz de la enfermedad crítica, todos los pacientes deberían tener un plan documentado para la monitorización de los signos vitales que identifique qué variables necesitan ser medidas y la frecuencia de medición. En la actualidad muchos hospitales utilizan escalas de aviso precoz (EAP) o criterios de llamada para identificar la necesidad de aumento progresivo en la monitorización, tratamiento, o llamada para petición de ayuda experta (“rastreo y alarma”).